El verano y el bebé

El verano y el bebéSi es el primer verano de tu bebé, debes conocer los siguientes consejos, ya que el cuerpo de los bebés todavía no ha aprendido a adaptarse a las temperaturas alta, ya que su sistema de autorregulación todavía es inmaduro. 

Afrontando el calor:

* Si el bebé se alimenta mediante lactancia materna, no es necesario ofrecerle un biberón de agua entre una toma y otra, puesto que la leche materna es suficiente para mantener hidratado el organismo del pequeño.

* Prohibido exponer a los niños menores de un año a la luz directa del sol. Si ya ha superado esta edad, tampoco hay que dejarle al sol entre las 11 de la mañana y las cuatro de la tarde, sin la aplicación previa de un producto solar de alta protección y protegiendo la cabeza con un gorrito.

* En verano, la principal molestia para los niños es la humedad, más que el propio calor. Si supera el 70 por ciento, impide que el sudor, producido para refrescar la piel, se evapore. En los lugares particularmente húmedos, se recomienda el uso de un deshumidificador o de un ventilador de aspas anchas.

* Si el niño no soporta el sombrero, en los días más calurosos, es suficiente con humedecerle el pelo o la cabeza con un poco de agua. Puedes usar un pulverizador.

* En la playa, el niño puede jugar en la orilla, ya que todos los niños se saben regular perfectamente en lo que respecta al tiempo de permanencia en el agua.

* Para dormir en verano cuando hace mucho calor, a los recién nacidos les puede costar un poco más dormir. Hay que tener paciencia para calmar su llanto y tratar de templar la habitación en la que duerma, pero sin olvidar los cuidados: nunca dejarlo expuesto a corrientes de aire o aparatos de aire acondicionado.

* Los mosquitos y otros insectos abundan en las épocas de calor, sobre todo en zonas rurales o cercanas a grandes parques. Conviene proteger la cuna con un tul o una mosquitera especial. También existen lámparas antimosquitos.

* Viste al bebé con ropa de algodón. Las piernas las puedes dejar descubiertas y en los pies le puedes poner unos calcetines de algodón. Hacia junio, julio y agosto, cuando el calor sea más intenso, en casa puedes dejarle sólo con el pañal.

* Para saber si el bebé tiene calor, tócale en el cuello y el tórax para saber si está caliente. Las manos y los pies del niño no son indicativos, ya que suelen estar fríos incluso en días calurosos.

* Siempre que hay agua y niños, toda precaución es poca. Los bebés no deben quedar sin vigilancia ni por un segundo.

Si vais a la playa o a sitios con mucha gente es conveniente colocarles una pulsera de seguridad con el número de teléfono de los padres.


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